Dakaichagate Francisco!

Su honda es la de David. Pilar Roca y su libro “Venezuela bajo la lupa”

Comentario en la presentación del libro en la FIL.

Publicado: 2015-07-23


La escritora, investigadora, cineasta y gestora cultural, Pilar Roca, ha tenido la gentileza de invitarme a comentar en la feria Internacional del Libro de este año, 2015, su último libro: “Venezuela bajo la lupa”. Gracias a ello he podido, no sólo leer con mucho interés el texto, sino sobre todo reflexionarlo hondamente por lo cual le estoy doblemente agradecida.

Y son precisamente algunas de estas reflexiones las que quiero compartir con ustedes en esta ocasión, consciente de que la vasta riqueza del libro excede con mucho este modesto comentario.

Usaré como hilo conductor de estas reflexiones una metáfora muy antigua, tomada de un libro muy antiguo también que ya es parte de la cultura occidental: La historia de David contra Goliat.

En ella, un joven, inexperto y más bien frágil pastor judío, apenas ataviado con su ropa de tela, sandalias y una honda, enfrenta en combate individual al veterano, invicto y descomunal guerrero filisteo, Goliat, protegido con gruesa armadura metálica y armado de enormes lanza y espada. Luego de esquivar la feroz lanza del gigante, el pastor logra golpearlo en la frente con una piedra arrojada con su honda, haciéndolo caer y, con su propia espada, le corta la cabeza.

Trascendiendo su particular tiempo y espacio histórico, la metáfora se ha convertido de hecho en un arquetipo de toda lucha emprendida en condiciones abismantemente desiguales en contra, pero que sin embrago, se considera justa y por demás heroica.

Pues bien, esta metáfora y arquetipo me resultó literalmente inevitable al pensar a Pilar escribiendo este libro en este momento y lugar histórico. Es decir, un libro que busca informar y reflexionar sobre la realidad de Venezuela, hecho justamente aquí y ahora, en el Perú actual, quizás el lugar donde más satanizada está esa búsqueda en toda Latinoamérica.

Casi podía imaginarme a Pilar, con sus instrumentos metodológicos bajo el brazo, entrando erguida, sin aspavientos ni poses, pero inconmovible en su decisión, en el camino cuesta arriba hacia el centro mismo de la tormenta con que los dueños del Perú y del mundo amenazan a quienes osen desafiar el monologo, bien pautado y establecido como verdad única e incuestionable por los grandes poderes económicos y mediáticos.

Por supuesto, esta vocación sin límites ni cálculos de Pilar por la verdad a pesar de las tormentas no es nueva, sino permanente, como lo muestra su dilatada producción literaria, cinematográfica y de gestión cultural, centrada en el rescate de la cultura andina, otra realidad incómoda, también silenciada, negada o distorsionada por el poder. Pero que sin embargo, no alcanza los niveles virulentos de rechazo que recibe la búsqueda de la verdad sobre Venezuela.

Porque es un hecho que, aunque esto ocurre con casi todos los temas que importan o inquietan al poder, ninguno como Venezuela despierta tantas iras, mueve tantos recursos, se le dedican tantos esfuerzos, se pautean con tanta brutalidad y se establecen tantas sanciones y satanizaciones a los disidentes. Y el libro de Pilar tiene entre sus méritos el explicarnos por qué.

La metodología

¿Pero cuál es la honda con que Pilar enfrenta al Goliat económico y mediático? Sus instrumentos fundamentales están compuestos por un conjunto de tres elementos mutuamente interactuantes:

Primero, un marco teórico, sencillo pero sólido, en el que trabaja los conceptos interrelacionados de ideología, medios de comunicación, élites, dominio y sistema. Correspondiente al capítulo I del libro.

Segundo, un análisis de discurso, cualitativo, de cuatro entrevistas televisivas usadas como muestra representativa, en las que desde el marco teórico previo pasa a “descodificar”, es decir, descifrar y hacer explícito los mensajes implícitos u ocultos de entrevistados y conductores para inducir la opinión de los televidentes.

Es una verdadera radiografía, que devela tanto los mecanismos usados para saltarse el problema de demostrar e informar y pasar directamente a formar de manera dirigida una única “opinión pública”, como también el mundo profundamente autoritario y violento desde el cual miran y argumentan la mayoría de los entrevistados y conductores. Desarrollado en el capítulo II del libro.

Y en tercer lugar, para complementar el análisis descoficador del capítulo precedente, se usan por contraste un total de 22 entrevistas individuales a representantes progresistas de diversos ámbitos de la vida política y social peruana que están al margen o en contra del Perú oficial y los dueños del Perú; razón por la cual la autora los denomina como “los Proscritos”.

Es este el capítulo más largo del libro. Y se antoja este rasgo como un mecanismo compensatorio pues le da voz, en este caso, mayor voz por única o escasa vez, a los que saben y piensan distinto sobre Venezuela y son silenciados, casi por regla, en los medios masivos de comunicación.

Un Prólogo de enorme valor sintético, certero en la descripción, del gran cineasta peruano Federico García; una introducción entrevista que entrega un marco continental; y pertinentes y detallados anexos, completan y enriquecen la estructura de este laborioso trabajo de Pilar Roca.

Venezuela también enfrenta a Goliat

Me parece que la metáfora de David y Goliat no se agota en la enorme coincidencia de desigualdad y coraje de aquella leyenda con la tarea intelectual y política asumida por Pilar Roca.

Sino que el tema mismo del libro: Venezuela, nos pone de lleno en la metáfora y actualiza la vieja historia de David contra Goliat.

El libro de Pilar Roca fue editado en agosto de 2014; poco después, en marzo de 2015, Estados Unidos decretó oficialmente a Venezuela como “una amenaza extraordinaria e inusual” para ese país.

Aunque esto constituye de hecho un virtual reconocimiento de quienes están verdaderamente tras los permanentes intentos de desestabilizar Venezuela, no deja de ser alarmante ya que proviene de la potencia que ha invadido militarmente más de cincuenta países en el último siglo, y que en el mismo momento actual mantiene cruentas guerras con sus tropas en países árabes y africanos, además de infames bases militares en la desangrada Colombia.

Súmese a ello el hecho de que para cualquier observador imparcial, mínimamente informado, no puede menos que resultar dudosa la intención democrática para con Venezuela del mismo poder norteamericano que engendró y apoyó por décadas, como lo han demostrado investigaciones del propio senado de Estados Unidos, a sanguinarias dictaduras como las de Pinochet y Somoza.

Las paradojas

Son las paradojas propias, inevitables, del poder que se impone por la fuerza, mientras habla de democracia y derechos humanos. Y el libro de Pilar Roca es una sucesión constante de revelaciones de innumerables de estas paradojas, destinadas precisamente a poner en crisis y tela de juicio esta falta de coherencia del lugar común inoculado como “opinión pública”.

Ahí están las entrevistadas fujimoristas en el capítulo II del libro, representantes de la más corrupta dictadura en la historia peruana, llegando al extremo de llamar a la absoluta soledad del Perú en el continente y el mundo, con tal de desconocer el triunfo del Presidente Maduro en Venezuela, reconocido por la OEA, UNASUR y todos los organismos internacionales.

Por contraste, la brillante y serena entrevista a Héctor Béjar, sobriamente bien informada con datos y reflexiones. Señalando por ejemplo, a propósito del debate sobre inflación y cuentas en rojo de Venezuela, como ESSALUD de Perú tiene superávit, cuentas en orden y en azul, pero es un desastre para las necesidades y derechos de salud de los peruanos.

O cuando hace notar el hecho histórico que el carácter todavía principalmente mono exportador de Venezuela (el cual por cierto comparte con todos los países de la región, incluido Perú) se debe exactamente a los mismos que hoy critican eso y que gobernaron las décadas anteriores al actual proceso de cambios.

Quizás la más significativa de las numerosas paradojas reveladas en el libro sea precisamente la que dice relación con el nivel educativo de los ciudadanos de ambos países, Perú y Venezuela. Venezuela, la satanizada, logra en 2005 la erradicación total del analfabetismo, reconocida por la ONU. En el Perú actual, según cifras oficiales, todavía hay un 6% de analfabetismo, que sube al doble en áreas rurales.

La i-responsabilidad de los medios

Curiosamente, otra paradoja, los mismos medios masivos de comunicación, que dejan de lado toda aparente diferencia para alinearse contra el proceso de cambios y el gobierno venezolano, son de los más responsables en este empobrecimiento educativo y de capacidad ciudadana del Perú.

Así lo indican datos oficiales como el estudio de CONCORTV del año 2013, que mostraba que en el Perú el equipo más presente en los hogares es el televisor, con un lapidario 99, 7%, por encima del celular (89,1%) e incluso, sorprendentemente, de la cocina (98,2%), y esto en todos los sectores sociales, sin excepción. El mismo estudio mostraba que los peruanos ven más horas de televisión en promedio (3,20) que las que dedican a cualquier otro medio de comunicación.

La prensa escrita en el Perú, que se permite denunciar la supuesta falta de democracia en Venezuela, está concentrada en un solo grupo privado, el Comercio, que controla el 78% de la circulación y el 99% de la publicidad. La concentración más alta de América Latina y una de las más altas del mundo. Lo que es evidentemente anti democrático y así lo establecen leyes que prohíben estas situaciones en la inmensa mayoría de países, entre ellos Estados Unidos y Francia.

Y, en fin, como muestra el libro de Pilar, estas paradojas, casi siempre vergonzantes par el Perú, se repiten en múltiples ámbitos: derechos laborales, de las mujeres, nutrición, vivienda, participación, etc.

David y Goliat siguen

Termino con la misma metáfora con que empecé estas reflexiones.

La Venezuela, con más procesos electorales y consultas a su población que cualquier otro país latinoamericano; cuya Constitución Política fue elaborada en un proceso ejemplar de participación democrática, mientras la del Perú tiene la vergüenza de tener en la cárcel a sus autores dictatoriales; ha enfrentado y enfrenta numerosos golpes de estado abiertos, sabotajes petroleros, violentas guarimbas callejeras, desabastecimiento deliberado, amenazas prepotentes del poder norteamericano.

A pesar de la “inminente” caída del proceso de cambios y el gobierno bolivariano, permanentemente anunciada por los monopolios mediáticos globales y peruanos desde el inicio del proceso de cambios hace ya 15 años, Venezuela bolivariana continua su digna y soberana decisión de construir su propio camino a la mayor suma de felicidad para su pueblo.

¿Cómo no reconocer a Venezuela en la figura de David?

Como lo revela el libro de Pilar Roca, finalmente Venezuela ha devenido más allá de si misma en un ejemplo que los dueños del mundo y el Perú odian y necesitan borrar a toda costa. Un espejo que refleja sus peores pesadillas: la superación de la dependencia, la injusticia y la desigualdad. Y, claro como no decirlo, la recuperación de la memoria histórica porque fue a partir del gobierno del presidente Hugo Chávez que Simón Bolívar y toda esa generación independentista se reencontró con los pueblos latinoamericanos.

Venezuela ha devenido de hecho en indicador de consecuencia con la integración regional, no sólo un ideal permanente legado por los libertadores, sino una necesidad de soberanía y poder en el mundo actual, competitivo y de bloques.

Por eso, la medida en que todo el poder mediático de los dueños del Perú logra imponer su visión única y satanizadora de Venezuela, es la exacta medida en que logra separar al Perú del destino de integración continental.

Es también la medida de la enormidad del Goliat mediático que Pilar Roca, en buena hora, ha decidido enfrentar con la honda de su libro, no tanto para defender a Venezuela, que eso quiere Pilar que en todo caso sea consecuencia de defender la verdad, sino para romper el monopolio de versión única que empobrece a la ciudadanía y nos avergüenza como país.

Gracias, Pilar.

Muchas gracias a todos y todas.


Escrito por

Lucía Alvites

Socióloga. Política.


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